18 | Sobre las imágenes tradicionales. Vilém Flusser
Sobre las imágenes tradicionales. Visto con imaginación, el mundo resulta un contexto, en el que las cosas se interrelacionan. Y esto tiene un carácter mágico. Cada imagen tiene una fuerte carga de magia. Cuando se realizaron las primeras imágenes –digamos, en Lascaux–, su objetivo era orientar a la gente en el mundo; por ejemplo, estaban hechas para enseñar a cazar bueyes o ponis. Y cuando la gente se situaba ante estas imágenes, probablemente bailaba, realizaba rituales, y luego salía a cazar el animal. Es absolutamente imposible mirar la imagen fuera de su contexto mágico.Por eso ayer, en mi primera intervención, hablaba del vudú. En cada imagen hay una característica vudú. Les he dicho que la imagen tenia un objetivo, que era el de orientar a la gente del exterior en el mundo al que se le había lanzado. Una imagen me da a mí la posibilidad de salir del mundo y verlo desde el exterior. De manera que resulta un tipo de mapa, pero sirve de mediadora, o como dicen aquí, media, que es una forma bárbara de utilizar el latín. Así que las imágenes son mediadoras. Significan el mundo. Pero cuando significan el mundo, también lo esconden. He aquí una dialéctica interior de cada mediación –en alemán, para los que lo hablan, se hace muy claro: Bilder verstellen, was sie vorstellen. Sie stellen sich vor das, was sie vorstellen sollen. Esta dialéctica interior, responsable de que las imágenes escondan el mundo, es la razón de una alienación profunda. Las imágenes tienen el objetivo de lograr que las personas se orienten en el mundo. Pero cuando se hacen muy fuertes, las personas utilizan su experiencia en el mundo para orientarse en la imagen. Y la imagen se convierte en la realidad concreta. Y el mundo no es más que un pretexto. Esta inversión de la relación entre el mundo de la experiencia y el mundo de la imaginación es identificada por los profetas como idolatría. Por ello Platón quería prohibir el arte y las imágenes en la República. Las imágenes son antirrepublicanas, antipolíticas. En esta etapa, el objetivo de la imagen es esconder lo que está sucediendo. De manera que, cuando esta idolatría, este tipo curioso de paganismo, contra el que protestaban no solo los profetas judíos, sino también los filósofos presocráticos, se hizo demasiado intenso, se inventó la escritura lineal.
Vilém Flusser (1920-1991) | Escritor, crítico y filósofo de la comunicación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario