6 | Repensando a Flusser. Arlindo Machado
Máquinas y programas son creaciones de la inteligencia del hombre, son materializaciones de un proceso mental, pensamiento que toma cuerpo, como ya defendía en su tiempo, Gilbert Simondon (1969. Pero desgraciadamente esas mismas máquinas y programas, se basan en general en el poder de repetición, en el que ellas repiten hasta el exhausto los conceptos de la formalización científica. La repetición indiscriminada conduce inevitablemente al estereotipo, o tal vez a la homogeneidad y previsibilidad de los resultados. La multiplicación que nos rodea de los modelos pre-fabricados, generalizados por el software comercial, conduce a una impresionante estandarización de soluciones, a una uniformidad generalizada, cuando no a una absoluta impersonalidad, conforme se puede constatar en encuentros internacionales tipo Siggraph, donde se tiene la impresión de que todo lo que se exhibe fue hecho por el mismo designer o por la misma empresa de comunicación. Si es natural es hasta deseable que una máquina de lavar ropa repita siempre e invariablemente la misma operación técnica, para lavar ropa, no es la misma cosa la que se espera de aparatos destinados a intervenir en el imaginario, o de las máquinas semióticas cuya función básica es producir bienes simbólicos destinados a la inteligencia y sensibilidad del hombre. La estereotipia de las máquinas y procesos técnicos es el principal desafío a ser vencido en la era informática, tal vez hasta llegar en su límite dramático, que se busca superar de todas las formas a través de una hipotética Inteligencia Artificial.
Arlindo Machado | Repensando a Flusser y las imágenes Técnicas.

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